Hablar de mi infancia aquí sería tan irrelevante como mencionar mi bebida con cafeína preferida, así que simplemente esbozaré un poco mi trayectoria, ¿no? Eso al menos tiene más relación con el motivo por el que empecé este blog en 2008.
Estudié bioquímica en una universidad del norte de España y, para cuando terminé en 2005, ya había experimentado con la genética aplicada en Holanda y había decidido iniciar una carrera científica en Madrid. Como todo doctorando, fui una becaria sin blanca formándome en Inmunología durante 2 años, tras los cuales descubrí que ni el campo ni los métodos científicos eran lo mío. Así que me fui de nuevo, esta vez a Barcelona, donde me incorporé al mercado laboral con un contrato como técnica de laboratorio, y allí me di cuenta de que necesitas esas tres letras (PhD) detrás de tu nombre si quieres que te tomen en serio en el mundo de la ciencia. Así que, una vez más, y dado que tampoco me había enamorado de la biología de sistemas, cambié de campo y de país para comenzar mis estudios de posgrado en neurociencia en el Instituto Max Planck de Neurobiología en Alemania. ¡Desde hace ya más de 10 años soy Frau Doktor!
Tras muchas decepciones, decidí abandonar el laboratorio y llevar mi carrera fuera de la academia hacia el mundo real. Sin embargo, seguiré leyendo y escribiendo sobre ciencia, no solo aquí sino también a cambio de dinero. ¿Puedo pedir más?
De todos estos años me llevo un puñado de artículos científicos, algunos diplomas, muchas más frustraciones y lecciones aún más valiosas, y por encima de todo, ¡la motivación para seguir escribiendo sobre ciencia!