¡Mi cuerpo es mío!Mis genes…depende©
Una de esas pocas verdades indudables, al menos en apariencia, es que somos los únicos dueños de nuestros cuerpos (y si no, véanse los eslóganes de algunas campañas feministas) pero ¿qué pasaría si parte de nosotros estuviera regulada bajo derechos de patente? Parece una locura pero es en parte una realidad, pues más del 20%…