Lesson 1: aleja todas las referencias a tu país
¡Ay! Pobres de nosotros expatriados, no sólo tenemos que sufrir la falta de luz y de veranos de tres días sino que además tenemos que pasar por esa traumática experiencia de volver a hablar como un niño balbuceante que a penas sabe lo que dice. Aprender una lengua -de adulto- no es fácil y aunque…