El auténtico limitador de amistades online: tu cerebro

Esta semanas voy a estar OFFLINE, mucho lío en el lab así que aprovecharé para echar la vista atrás y refrescar algunos articulillos. Hoy hablamos de redes sociales y capacidad de relación. ¿Hay límites?

Que los seres humanos somos criaturas sociales no es ninguna novedad. Está en la base de nuestra evolución, ya presente en nuestros parientes primates; lo que hasta ahora parecía imposible era extender esta capacidad más allá de ciertas limitaciones, fundamentalmente físicas, no tanto por el cansancio psicológico que pueda causar aguantar la cháchara de las 12 vecinas de escalera, sino por las barreras geográficas.

Desde el desarrollo de Internet y las redes sociales estas barreras se han superado -al menos en apariencia porque luego quedar con alguien que vive en tu misma ciudad es, a veces, casi misión imposible-, tanto que cabría pensar que la extensión de la red social humana en nuestro tiempo se ha tornado ilimitada. La realidad, sin embargo, parece ser bien distinta y ni Facebook ni Twitter han supuesto una diferencia en este sentido, ya que se siguen mantieniendo ciertas limitaciones en cuanto al número de personas que forman parte del entorno personal, aunque sea virtual.

Entre 100-200. Ni uno más

En los 90 el antropólogo Robin Dunbar se dió cuenta al estudiar las costumbres sociales de distintos grupos de primates que los individuos tendían a mantener contacto con un número limitado de individuos dentro de su grupo y que en primates con un cerebro más grande estos contactos incluían mayor número de individuos (ref. 1).

A partir de aquí y extrapolando al tamaño del cerebro humano llegó a la conclusión de que el tamaño máximo de la red social de un ser humano estaría en torno a los 150 individuos. Varios estudios han tratado de evaluar el número de personas con las que un individuo es capaz de mantener contacto y aunque los números varían ligeramente, por lo general, parecen confirmar a Dunbar.

Aún más curioso es que esta cifra parece constante a través de la Historia y de las culturas, incluso en nuestros días de alta tecnología. O al menos eso es lo que parecen haber encontrado unos investigadores de la Universidad de Atlanta tras analizar los patrones de interacción de 3 millones de twiteros durante 4 años (ref.2). Al parecer al principio hay un incremento del número de “amigos” cibernéticos hasta que se llega a un punto de saturación y entonces el contacto, la “amistad”, se mantiene SÓLO con unas 100-200 personas, tal y como predicen los datos de Dunbar.

Con todo, lo que parece es que a pesar de los avances tecnológicos que han permitido derribar muchas de las barreras de acceso al mundo y a sus gente, aún permanecen nuestras barreras biológicas/físicas -no nos da la cabeza pa’ tanto- para conectar con todo el mundo y por ello habremos de seguir limitándonos a nuestro “escaso” círculo de 150 cabezas.

3 thoughts on “El auténtico limitador de amistades online: tu cerebro

  1. Como siempre, un placer leerte.
    Muy interesante lo que comentas.
    Yo tengo 150 en Facebook, y Twitter… es diferente…
    Aún así, de hacer limpieza, me quedaría en la mitad.
    Que sean muy productivas tus semanas offline
    Un abrazo

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