Mala memoria ¿yo?, anda pásame el porro

Desde que vivo en Alemania me he acostumbrado a oir la palabra eficiente. En el caso de cultivos o de especies destinadas al consumo humano, ésta suele conseguirse por medio de la mejora genética. He de reconocer que hasta esta semana no había caído en que también es aplicable a la marihuana.

Los expertos en el tema sabrán que los que cultivan marihuana favorecen aquellas variedades (skunk) con una mayor concentración de THC (tetrahidrocannabinol) uno de los compuestos activos presentes en la marihuana y responsable de la sensación de euforia y las ganas incontrolables de reir y por ende, menor concentración de cannabidiol que tiene efectos calmantes y produce sobre todo relajación.

En un artículo publicado el año pasado en la revista Neuropsycopharmacology se propone que estos activos mantienen una relación inversa en cuanto a sus efectos y según un artículo publicado recientemente en The British Journal of Psychiatry estas nuevas o mejoradas variedades con mayor contenido en THC respecto al de cannabidiol producen mayor pérdida de memoria. Para conducir el estudio pidieron a 134 voluntarios que realizaran una serie de tests psicológicos antes y después de “colocarse” con su marihuana y después tomaron muestras de estas plantas y las analizaron en cuanto a su contenido en THC y cannabidiol; para un mismo nivel de THC se comprobó que los efectos negativos sobre la memoria eran mayores en aquellos que habían fumado marihuana con bajo nivel de cannabidiol.

Parece ser que la concentración de THC no tiene efectos per sesobre la memoria sino el balance entre ésta y la de cannabidiol la que determina el impacto de la pérdida de memoria. Lo que no está claro todavía es que sea por competencia de ambos compuestos (ligandos) por el mismo tipo de receptores.

Cabe comentar aquí que un estudio anterior no encontró esta correlación entre cannabidiol y memoria, aunque como comenta uno de los autores del estudio publicado en Behavioral Pharmacology, esta diferencia puede deberse al hecho de que las muestras analizadas en Estados Unidos por ley han de ser provistas por una agencia federal y éstas no son de buena calidad y tienen una baja concentración en THC por lo tanto sus efectos en cualquier caso serían bastante leves.

De todo lo leido anteriormente se desprenden, a mi modo de ver, dos conclusiones: una, que como diría mi abuela todo beneficio (marihuana más excitante) tiene su coste (peor memoria) y la otra, mucho menos evidente, es que aún falta mucho por saber y por tanto es necesario profundizar en el estudio de los efectos de la marihuana y otras drogas, no tanto por sus efectos recreativos (que también) sino por sus potenciales efectos curativos o paliativos (los cannabinoides tienen, entre otros, reconocidos efectos antiinflamatorios).

Y es que para ser eficiente no basta con mejorar en un sólo aspecto también hay que asegurarse de no empeorar en el resto.

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