Estrés: ¿el material del que están hechos los sueños?

Dormir es un placer. Y parte de ese placer incluye soñar. Hay quien se acuerda de lo soñado con extraordinaria viveza y hay quien dice no recordar siquiera haber soñado, pero lo cierto es que soñar es una parte intrínseca del sueño. Entendiendo como tal el período desde que cerramos los ojos hasta que suena el despertador. Se distinguen varias fases en el sueño en base a los diferentes patrones de ondas registrados por electroencefalografía (EEG). Desde las fases iniciales de adormecimiento al sueño ligero, que precede a las fases de sueño profundo en las que se alternan dos tipos de sueño: la fase delta o de sueño lento que es la fase reparadora, en la que cuesta más despertar y supone el 20% del tiempo total de sueño. No se suele soñar en esta fase. Es durante el sueño REM (por rapid eye movement) cuando se producen los sueños, nuestros ojos se mueven bajo los párpados -de ahí el nombre de esta fase- y la actividad cerebral es muy similar a la de la vigilia. Durante la noche estas dos últimas fases, NREM y REM suelen alternarse, aunque la proporción de REM es 3 veces mayor que la de NREM. Cada uno de estos ciclos dura unos 90 minutos y pueden repetirse entre 4-6 veces, dependiendo de cuando toque la diana.

Sueña, sueña que cuando abras los ojos esa pila de papeles ya no esté ahí.

El sueño es una de las primeras cosas que se resiente en periodos de estrés. En parte porque nuestros horarios suele sufrir desbarajustes, en parte porque cuesta desconectar. Pero lo que yo desconocía hasta ahora es que también podía afectar a nuestros sueños.

En un artículo publicado en el European Journal of Pharmacology un grupo de investigadores japoneses sometió a un grupo de ratas a estrés psicológico mediante un diseño consistente en someter a otro grupo a una descarga eléctrica en una pata y dejar al primer grupo ver, oler y experimentar en la distancia lo que les podía pasar a ellas. A continuación, caracterizaron los parámetros del sueño (EEG, ECG…) del grupo de ratas estresadas y de un grupo control durante 6 horas y tomaron muestras de sangre para analizar la concentración de corticoesterona en sangre, que es la hormona que media las respuestas de estrés en ratas (en humanos es el cortisol). Lo que vieron fue que en las ratas estresadas durante las primeras 3 horas de sueño, la fase REM incrementaba de duración de forma significativa mientras que la fase NREM y la duración del sueño total no se vieron afectadas.

Comparación de los parámetros de sueño en las distintas fases para las ratas estresadas en comparación con las ratas control. Cui et al. (2009)

Como al analizar los niveles de corticoesterona en sangre no había una correlación dado que no variaban a ninguno de los tiempos en que muestrearon y como las neuronas dopaminérgicas juegan un importante papel en la regulación del sueño REM y se ha visto activación de estas neuronas en ratas bajo diferentes tipos de estrés psicológico, en una segunda parte del trabajo bloquearon estas neuronas en un grupo de ratas estresadas y lo compararon con otro grupo de ratas estresadas control. En este caso vieron que en las ratas con bloqueo del sistema dopaminérgico se inhibió el incremento de duración de la fase REM. Así que en conclusión parece que este tipo de estrés psicológico en ratas produce un incremento en la duración de la fase REM, por tanto de los sueños, que se debe a la actividad de neuronas dopaminérgicas y es independiente del eje hipotalámico-adreno-hipofisario que rige la mayoría de respuestas de estrés.

En la discusión los autores discuten sin embargo, que diferentes tipos de estrés psicológico pueden producir diferentes alteraciones en el sueño. Por ejemplo, en estrés por miedo contextual en ratas y ratones lo que ocurre es una disminución del sueño REM.

Una vez más podemos pensar: ya pero esto son ratas. ¿Es normal entonces que yo sueñe más porque es mi maldito último -fingers crossed- año de tesis? Pues es posible si se dan uno de estos dos casos…o los dos. Uno: que esté empezando a deprimirme tanto microscopio y tanto MatLab porque se ha visto en pacientes deprimidos un aumento en la fase REM (1) y/o dos: que estoy aprendiendo mucho (¿ves mamá como esto sirve para algo?. El sueño REM se cree que juega un papel crucial en el aprendizaje y hay estudios que dicen que aumenta su proporción tras aprender algo nuevo (2). Que sea esta, que sea esta.

Así que yo no se vosotros pero yo me quedo algo -poco- más tranquila sabiendo que quizá no sueño más por estrés sino porque soy una trabajadora muuuuuy aplicada y estoy aprendiendo mucho. Y de cualquier manera, soñar siempre será un placer. Dulces sueños.

3 thoughts on “Estrés: ¿el material del que están hechos los sueños?”

  1. Hola, se nota en tus últimos escritos que estás en una época dura de tesis. Es normal, y ya sé que es lo que “no te cuentan” pero, es un fallo del sistema, no de tu lab. Otro día podríamos hablar de eso. Sin embargo, también es cierto que es una etapa natural y un parte del proceso. Haciendo un símil con un corredor de fondo (ejemplo que se parece mucho a una tesis y a toda la carrera científica), es posible que durante una maratón tengas momentos de éxtasis (orgásmicos si lo prefieres) y momentos de “pájara”. Y si eres un profesional de la maratón sabrás que siempre tendrás las dos cosas en una misma carrera. Y sabrás esperarlas y sabrás superarlas. Es parte de la profesión. La única medicina es la ilusión que te mueve a la meta, la recompensa, sobre todo la personal, el conocimiento y la seguridad de haber llegado, para volver a empezar.
    No desanimes, dale valor a lo que haces y a lo que aprendes.

    Por otro lado, te hago una pequeña crítica de escritura en divulgación científica. Haces como la mayoría de los periodistas científicos y divulgadores… ya que citas los trabajos originales (a parte del link) como “científicos de tal universidad”, o , “investigadores de tal país”…. con lo que el valor al trabajo personal que tú ahora mismo reclamas, se lo quitas a los que tú citas. El respeto por nuestra profesión empieza por nosotros mismos.
    En los medios de comunicación, sobre todo en RTVE, se suelen citar las noticias de ciencia en ese sentido: “científicos de la universidad de …” pero no dicen el nombre. Lo interesante, curioso, patético, es que luego un libro no se escribe en “impersonal” tiene autor:”Mario Vargas Llosa ha escrito…”. La noticia sobre una película no es impersonal: “se ha estrenado una película…” no, te dicen el nombre del director y de los protagonistas, no con rótulo, te los nombran de viva voz! .
    No hay un gol en fútbol que sea impersonal, todos los goles tienen autor.
    Entonces, ¿porqué la ciencia es impersonal en las noticias?. Ah! es que: científicos de EPFL han descubierto…” pero esos jóvenes científicos que llevan 5 años para un PNAS (por ejemplo) han invertido tanto como un director de cine, un escritor y un deportista. Sin embargo, nuestra forma de comunicar en esta sociedad del S.XXI es impersonal para la ciencia. Incluso los periodistas científicos y divulgadores firman sus noticias, pero cuando se refieren al trabajo del científico dice….”impersonal de la universidad de NY…:”
    Un día tú tendrás un artículo en Nature, o en Neuron, y entonces, te gustaría que tu trabajo tuviera autor, pues te has dejado el pellejo en algo importante. Pero la noticia no dirá: La doctora Starvingneuron ha publicado un trabajo que demuestra que las neuronas azules son felices….”; la notica será de esta forma: ” científicos de alemania han descubierto que las neuronas azules son más felices”.

    Ese mismo trato es el que tú das en este post al trabajo de Cui y col, de la Universidad X y el País XX. pero la persona es la que ha hecho el trabajo.

    saludos y mucho ánimo en esa maratón particular que es la ciencia.

    1. Muchas gracias por el comentario. Lo primero de todo por los ánimos, que nunca están de más. Gracias por la inyección de buen rollo. Por el otro lado gracias también por el tirón de orejas -merecido- puesto que es un error no darle el mérito a quien lo tiene por encima del instituto o el país que financió las investigaciones. Lo triste es que incluso en el gremio no se le suele dar el mérito al autor del artículo, que suele ser un estudiante o un postdoc sino que se suele hablar de que el lab de Futanito ha sacado un artículo sobre tal y tal. Raramente se menciona al verdadero autor, total ¡sólo invirtió unos cuantos años de su vida en esas páginas! Desde hoy, nueva vida 😉 Un saludo

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

*