¿Científicos dopados?

Leyendo la versión electrónica de El País ayer, topé con una noticia curiosa. Aunque el reportaje parecía bastante serio preferí ir a la fuente (Nature) y esto es lo que saqué en claro:

Al parecer un biólogo americano lanzó una noticia falsa referente a una Autoridad Mundial Antidopaje Intelectual, la noticia generó controversia en el mundo científico y Nature decidió hacer una encuesta respecto al uso de drogas potenciadoras de la actividad intelectual entre los científicos. De los casi 1400 encuestados uno de cada cinco afirmaba haber hecho uso de estos fármacos para estimular la atención, la concentración (con metilfenidato, tratamiento habitual del trastorno por déficit de atención (TDAH) o la memoria. Aunque también lo hacen para reducir los efectos del jet lag o combatir la fatiga con drogas como el modafinilo (empleado en trastornos del sueño).

En esta encuesta sorprende que la distribución por edades sea similar cuando otros informes apuntan a un mayor consumo por jóvenes y estudiantes: realmente sorprendente… cuántos cafés y cuántas Coca-Colas habremos tomado preparando exámenes, cuántos hemos oído hablar del guaraná o de las anfetaminas para ayudar en el estudio…en fin, lo más importante al respecto de la noticia es por un lado, el hecho de que aún se desconocen los efectos secundarios que a largo plazo pueda tener el uso de estas sustancias pues el Sistema Nervioso es un ¨órgano¨ donde existe un equilibrio muy fino y cualquier factor que descompense el balance interno de neurotransmisores (elementos de señalización nerviosa) puede acarrear graves consecuencias (los efectos de cualquier droga que afecte al SNC (sistema nervioso central) sean de uso recreativo o ¨profesional¨ son por tanto, en principio, superponibles).

Por otro lado deriva una cuestión ética en cuanto a su uso en el ámbito científico pues aquí es el rendimiento intelectual el que se premia (becas, publicaciones, galardones…) y el dopaje introduce un factor descompensatorio (igual que en una competición deportiva). Esto a nivel científico pero ¿qué ocurriría a nivel educativo? un cerebro en desarrollo es aún más suceptible a los desequilibrios que uno adulto y estas drogas (como otras) pueden tener efectos neurológicos indeseados a medio y largo plazo, de hecho entre un 30-75% de los pacientes psiquiátricos tiene historial de consumo de drogas. Además esto causaría un nuevo revés a la ya desvirtuada cultura del esfuerzo cuando, en este caso al menos, el camino más fácil no es necesariamente el mejor. Sin embargo, sí es cierto que la población adulta sana ha de ser libre para elegir sus medios y asumir las consecuencias, siempre que no atente contra la ética de toda competición intelectual.

Mi posicionamiento es, con todo, ambiguo. A todos nos gustaría poder recibir una ¨ayudita¨de vez en cuando, cuando las demandas del trabajo se hacen insostenibles pero también es cierto que asusta el precio a pagar por ella. El problema de la ética científica es muuuuuy relativo, de entrada la competición NUNCA es justa pues no todos los laboratorios cuentan con los mismos medios, sea económicos, de excelencia de personal o de recursos técnicos, de tal modo que en este caso vendría a llover sobre mojado.

Una última duda ¿será el próximo Einstein producto de la química?

2 thoughts on “¿Científicos dopados?

  1. hola guapa, gracias por tu comentario.
    mis gusanos preciosos, con sus cabecitas rojas brillantes ya colgaré alguna fotillo.
    por cierto, me dio pesadillas la imagen del homo conquensus en el aeropuerto aggg
    espero que estés bien, a ver si organizamos algo y nos vemos tb con marian, sergio y ander.
    chau

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